No bien y el Banco de Españo nos había puesto una sonrisa en la boca con sus previsiones de recuperación (una décima de crecimiento es una décima), y ya sale a desmentirse a sí mismo. En realidad, nos dice esta vez, después del verano se viene una tormenta… O una verdadera tempestad que nos atacará por todos los frentes.
En orden, lo que puede pasar:
- Trimestres con tasas de crecimiento débiles
- Retroceso en el crecimiento y el desarrollo de la actividad industrial
- Nuevo pinchazo del mercado laboral (como un eco del que empieza a sufrir Estados Unidos) Los impactos de la subida del Impuesto sobre el Valor Añadido ( se elevarán los precios, se retraerá el consumo)
- Secuelas del recorte salarial de los empleados públicos
- Ajuste de la inversión.
Ni siquiera la industria turística va a tenerlas todas consigo: se temen cancelaciones en cadena ante el anuncio de una huelga de controladores.
¿España podrá mantener su mínima ola de crecimiento? El pronóstico es muy, pero que muy reservado…
Fuente: Diario El Montañés
Imagen: La Pluma Valiente













