Los puntos son que a)España es ahora parte de “las economías periféricas de Europa” y b)las calificadoras de riesgo, en su descrédito, han perdido el valor y la credibilidad para hablar de su propia economía. la anglosajona (Standard and Poor´s, Moody´s y Fitch son estadounidenses).
El binomio crea una obvia reacción: las calificadoras han decidido recuperar terreno certificando a los PIIGS. Y entre ellos, España es la presa más jugosa. No olvidemos el lobby que los norteamericanos vienen haciendo para que la reforma laboral beneficie a las patronales con un despido económico y expedito.
Las convulsiones de las últimas semanas (los rumores de que el gobierno español estaba por pedir ayuda a la Comunidad y de que la deuda pública se multiplicaba ), provocadas por informes reprobatorios de las calificadoras (cuando “California, Illinois y Nueva York tienen ratios de deuda y déficit público más preocupantes que muchos países europeos con peor nota crediticia”), hablan de la urgencia de crear calificadoras de origen europeo.
O la economía española seguirá al mandato de los palos de ciego.
Fuente: Estrategias de Inversión
Imagen: Actini2













