La economía sumergida, o esa modalidad de negocios en los que no paga tributo ni se reciben a cambios prestaciones sociales, integra el 23% del PIB y se compone del trabajo de un millón de españoles, según cifras que expone COPE, proporcionadas por AESP. Uno de los rubros más recurrentes en esta práctica paralegal: los servicios de asistencia a personas.
Según estimaciones La Asociación Española de Servicios a la Persona (AESP) si se sustituyen estos empleos irregulares en rubros como el cuidado de niños, ancianos y las personas con necesidades especiales la limpieza del hogar y otros servicios con una plataforma que ventajas fiscales a quien contrata estos servicios, podrían generarse más de 700 mil empleos con todas las contribuciones y derechos, en sólo cinco años.
De seguirse esta iniciativa, 300 mil de estos empleos se crearían en los próximos dos años.
Según AESP, el beneficio de legalizar los servicios a las personas no sólo redundarían en los empleos creados: la economía sumergida significa beneficios por 200.000 millones de euros fuera del control de Hacienda. El 60% de ellos provienen de la práctica de servicios a las personas.
Fuente: COPE













