Pensada como una refundación del modelo económico, la Nueva Ley de Economía Sostenible parece que sólo quedará como otro paquete de créditos que inyectará fondos discrecionales en la economía (principalmente a través del ICO), dejando de lado las reformas de fondo (la reforma educativa y laboral y una política de reactivación basada en las tecnologías energética verdes).

“Decepcionante” es el principal adjetivo que se puede dar al anteproyecto aprobado por el Gobierno, y que pretende reorientar la economía española con miras a un nuevo modelo en el 2020.
Fuera de los paquetes de crédito (20.000 millones del ICO y 5.000 millones para la segunda parte del fondo de inversión local), sólo se han destacado como parte del anteproyecto planes que ya se han puesto en marcha, y que sólo funcionan a medias (mejor fiscalidad de las actividades de I+D+I y medio ambiente, nuevas desgravaciones del alquiler, cambios en los organismos reguladores…).
Parece que la nueva economía, tan sacada a pasear en los palabras y los discursos, tendrá que esperar en nombre de las medidas que han probado ser ineficaces.
Fuente: El País













